¿Qué pueden aprender las startups de la búsqueda de vida extraterrestre?

Las startups tienen como objetivo principal validar su modelo de negocio en base al encaje del producto/servicio en el mercado. En esta tarea, juega un papel clave el desarrollo de cliente o customer development.

El customer development es una metodología desarrollada por Steve Blank y la cual nos permite desarrollar productos y crear empresas enfocándonos en las necesidades reales de los clientes y del mercado, en lugar de hacerlo sólo en base a nuestros supuestos.

En definitiva, el desarrollo de clientes nos permite comprobar si nuestro producto es el más conveniente para satisfacer la necesidad detectada, si existe un mercado real para nuestro producto o si los clientes están dispuestos a pagar por él.

El desarrollo de clientes es, muchos casos, un proceso tan complejo e incierto como puede ser la búsqueda de vida inteligente extraterrestre para el proyecto SETI.

Uno de los personajes más populares y destacados en lo referente a la búsqueda de vida extraterrestre fue el astrónomo, astrofísico, cosmólogo, escritor y divulgador científico estadounidense Carl Sagan.

Sagan, a pesar de su escepticismo acerca de la obtención de cualquier respuesta extraordinaria a la cuestión ovni, creía que los científicos debían estudiar el fenómeno aunque solo fuese por el gran interés que el asunto despertaba en el público.

Librepensador y escéptico, Sagan presentó herramientas para probar argumentos y detectar falacias y fraudes, abogando esencialmente por el uso extensivo del pensamiento crítico y del método científico.

La aplicación de “Las nueve reglas básicas de pensamiento escéptico” de Carl Sagan pueden resultarnos un recurso muy útil si queremos evitarnos algún que otro disgusto en el desarrollo de nuestras startups y en el descubrimiento de clientes.

Veamos cuales son esas reglas y su aprovechamiento en la gestión de nuestras hipótesis de negocio:

1. Confirmar la realidad.
Siempre que sea posible tiene que haber una confirmación independiente de los «hechos».

2. La prueba, a debate.
Alentar el debate sustancioso sobre la prueba por parte de defensores con conocimiento de todos los puntos de vista.

3. No confundir experto y autoridad.
Los argumentos de la autoridad tienen poco peso: las «autoridades» han cometido errores en el pasado. Los volverán a cometer en el futuro. Quizá una manera mejor de decirlo es que en la ciencia -negocios, en nuestro caso- no hay autoridades; como máximo, hay expertos

4. Siempre hay más de una hipótesis.
Si hay algo que se debe explicar, piense en todas las diferentes maneras en que podría explicarse. Luego piense en pruebas mediante las que podría refutar sistemáticamente cada una de las alternativas. Lo que sobrevive, la hipótesis que resiste la refutación en esta selección darwiniana entre «hipótesis de trabajo múltiples» tiene muchas más posibilidades de ser la respuesta correcta que si usted simplemente se hubiera quedado con la primera idea que se le ocurrió.

5. No aferrarse a una hipótesis por que sea la nuestra.
Se trata sólo de una estación en el camino de búsqueda del conocimiento. Pregúntese por qué le gusta la idea. Compárela con justicia con las alternativas. Vea si puede encontrar motivos para rechazarla. Si no, lo harán otros.

6. La cantidad es la clave.
Si lo que explica, sea lo que sea, tiene alguna medida, alguna cantidad numérica relacionada, será mucho más capaz de discriminar entre hipótesis en competencia. Lo que es vago y cualitativo está abierto a muchas explicaciones. Desde luego, se pueden encontrar verdades en muchos asuntos cualitativos con los que nos vemos obligados a enfrentarnos, pero encontrarlas es un desafío mucho mayor.

7.Si hay una cadena de argumentación, deben funcionar todos los eslabones de la cadena (incluyendo la premisa), no sólo la mayoría.

8. Lo más sencillo suele ser lo más probable.
Esta conveniente regla empírica nos induce, cuando nos enfrentamos a dos hipótesis que explican datos igualmente buenos, a elegir la más simple.

9. ¿Puede falsificarse la hipótesis?
Las proposiciones que no pueden comprobarse ni demostrarse falsas, no valen mucho.

Teniendo en cuenta que actualmente las startups fracasan más por falta de clientes que por fallos en el desarrollo de producto, esperamos que este kit de pensamiento escéptico os resulte útil en el descubrimiento de las necesidades de los clientes y en la búsqueda de la verdad sobre la cual construir con garantías vuestro modelo de negocio.

Las 9 reglas del pensamiento escéptico han sido extraídas de El Mundo y sus Demonios”, Carl Sagan, p. 232 a 234. Año 1997.

Puedes profundizar en customer development de la mano de Steve Blank:

 

Publicado por

Manuel Juanes

Manuel Juanes

Sociologist. Social Anthropologist. Founder & CEO at Emotest. Co-Founder & COO at @smartmee_ Interested in #LeanStartUp #Investments #BusinessDevelopment #SweatEquity

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*